El Hotel Layseca es una casona colonial construida a mediados del Siglo XVIII, casa habitación de familias de San Juan del Río. Fue transformándose, como muchas otras casonas mexicanas a través de los tiempos, adaptando los salones que daban a la calle principal con fines comerciales para una tienda, algún negocio, una fábrica o un hotel.

Antiguamente, la casa fue una fábrica de refrescos. Desde las cinco de la mañana llegaban los compradores de diferentes ranchos o haciendas y comunidades arriando sus burros o carretas para cargarlos con los refrescos que aquí se fabricaban. Eran deliciosos, de diferentes sabores: limón, manzana, grosella; uno de los preferidos se llamaba Refresco de Hierro por su alto valor energético, siendo muy solicitado por los pobladores de la época.